7 mar. 2014

Un espectáculo de la naturaleza que uno no debería perderse: "La migracion de las grullas a su paso por la Laguna Gallocanta"

“Para el Pilar llegán y para San José no quedan”, eso dice el refrán y efectivamente un año más las grullas abandonan la península para criar en el norte de Europa. El duro invierno y la escasez de alimento por las nieves hace que año tras año estas aves migratorias vuelen miles de kilómetros hacia latitudes más sureñas, dónde las condiciones son más favorables.



Amanecer de las grullas

Hay espectáculos de la naturaleza que uno no debe perderse y entre ellos ¿por qué no? “la migración de las grullas a su paso por la Laguna de Gallocanta”. Muchos pagaríamos por ir a un safari, por avistar ballenas, por ver un volcán en erupción…, pero amigos vamos disfrutar de lo que tenemos aquí mismo y que muchas personas vienen a verlo de muy lejos y pagando.

 Durante todo el invierno la Laguna de Gallocanta acoge miles de grullas, los amaneces y atardeceres son lo momentos más esperados por los visitantes. El majestuoso trompeteo de miles y miles de grullas pasándote por encima perfectamente lo puedo comparar con el concierto más entretenido que recordéis o el espectáculo de danza más armonioso, por unos momentos sólo puedes mirar al cielo y escuchar, a pesar del frío que por supuesto está asociado a las grullas, a la laguna y al valle del Jiloca, sientes uno de esos momentos de “plena felicidad”.



Atardecer: grullas a dormidero

Conocer la larga ruta migratoria de las grullas y las fechas en la que la hacen, suma espectacularidad a la migración, ¡qué de kilómetros vuelan¡, ¡todos los años la misma ruta¡, ¡en las mismas fechas¡,¡bandos espectaculares¡, ¡formaciones en v¡, ¡el trompeteo¡. Pasear por grandes ciudades como Madrid, Guadalajara, Zaragoza… , estar escalando en el Pirineo o de ruta en el Moncayo o en el patio del colegio de Cariñena y de repente.. ¡verlas pasar¡, saber de dónde vienen y a dónde van, una vez más sólo te queda mirar al cielo, escucharlas y admirar la sabia naturaleza.

Hoy ha sido uno de esos grandes días en la Laguna de Gallocanta, “un día de documetal”. Las grullas aprovechaban el sol de primeras horas de la mañana para irse hacia el norte. Desde el castillo de Berrueco, cámara en mano, esperaba paciente la despedida de las que han sido compañeras casi cinco meses. En cosa de una hora, miles y miles de grullas empezaban a coger altura y a volar en círculos, ¡momento emocionante¡ cuando el trompetero se apoderaba de Bello, Tornos, Gallocanta, Las Cuerlas y Berrueco, todos los vecinos que en la calle estuvieran supongo no habrán podido evitar la mirada al cielo. La marcha de las grullas anuncia el buen tiempo, los campos ya empiezan a ponerse verdes y la laguna se engalana con su mejor vestido, ¡la primavera¡ con el que sin duda esta ¡preciosa¡.


Grullas en vuelo con los campos nevados

Las grullas se van hasta el año que viene, hoy son las protagonistas pero otro día hablaré de la que se queda, ¡con su maravillosa luz¡, ¡sus atardeceres y amaneceres¡, ¡los cambios de estaciones¡, ¡esa variedad de aves y vida que la rodea¡, si amigos, la Laguna de Gallocanta, un humedal de importancia internacional, del que tenemos que saber disfrutar.


EXCURJILOCATE, que no tengan que venir a decirnos ¡el Jiloca también es bonito¡

Carmen Alijarde.

1 comentario:

  1. Carmen, qué bueno es que te animes a compartir tu visión de la Naturaleza.
    Chabier

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